Grupo Senderista Vegas Bajas

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Los bastones

Los bastones no son imprescindibles pero su uso aporta grandes ventajas en la práctica del senderismo.

Ventajas:

  1. Permiten un adecuado reparto del peso: El peso de nuestro cuerpo y equipo recae en las piernas. El esfuerzo continuado sobrecarga músculos y articulaciones.

  2. Ayudan a mantener el equilibrio: Se pasa de tener 2 puntos de apoyo a 4.

  3. Estos dos puntos de apoyo extra proporcionan mayor tracción en superficies resbaladizas o difíciles como la nieve, la roca suelta o el barro.

  4. Minimizan la posibilidad de sufrir lesiones: Al repartir el peso se reduce el impacto sobre las caderas, rodillas y pies, sobre todo en los descensos. Al mejorar el equilibrio se evitan torceduras de tobillos.

  5. Permiten tantear el terreno y reconocer características que la vista no puede apreciar, por ejemplo la profundidad de una charca, el grosor de una capa de nieve…

  6. Ayudan a minimizar las molestias de algunos elementos como telarañas, plantas espinosas...


Tipos de bastones

Existe una amplia variedad y su elección dependerá de nuestros gustos y de lo que nos queramos gastar.

Material:

  • Madera: El tradicional que llevaban toda la vida pastores y peregrinos.

  • Aluminio

  • Fibra de carbono: Absorbe las vibraciones, es elástica y mucho más ligera pero también son más caros.

Estructura del cuerpo:

  • Fijos

  • Plegables: Constan de dos o tres secciones que permiten regular su longitud adaptándola a nuestra altura y a las condiciones del terreno y además permiten recogerlos para que ocupen poco espacio en la mochila.

Existen modelos plegables que incorporan un sistema de amortiguación que reduce el impacto al apoyarlo en el terreno. De esta forma se absorben las vibraciones y minimiza el riesgo de lesiones en muñecas, codos y hombros.


Partes de los bastones

  • Empuñadura: Para que su uso resulte cómodo es fundamental que su diseño sea anatómico.

Puede ser de diversos materiales como plástico (el más económico), caucho, gomaespuma, corcho… Algunos modelos incorporan elementos que mejoran y facilitan la transpiración de las manos.

Hay bastones con doble empuñadura que permiten asirlos a dos alturas distintas sin tener que estar ajustándolos continuamente; esto puede ser útil en terrenos con alternancia de subidas y bajadas.

Existen empuñaduras de formas variadas, algunas permiten diversas maneras de empuñar los bastones (vertical u horizontalmente).

Existen incluso modelos que permiten emplear sus empuñaduras como soporte para anclar una cámara fotográfica, brújula o linterna.

  • Dragonera: Es la cinta que va unida a la empuñadura para evitar que los perdamos.

  • Cuerpo: Suele estar constituido por distintos segmentos, telescópicos o plegables para regular la longitud.

  • Elementos de bloqueo: Pueden ser internos enroscables, que se fijan tubo interior por fricción, o externos, mediante presillas, más fáciles de ajustar.

  • Regatón: Es una pieza semiflexible donde se aloja la punta y donde también se enroscan las rosetas.

  • Punta: Es la pieza de remate que hay en el extremo del bastón que entra en contacto con el suelo. Suele estar hecha de tungsteno y soporta muy bien el desgaste.

  • Rosetas: Son de distintos diámetros e intercambiables para poder montar en cada momento las más adecuadas al terreno por el que transitemos.

  • Conteras: Son unas piezas de caucho o goma blanda que puede superponerse a las puntas incrementando la adherencia en terrenos muy duros y que sirven además como protección para evitar clavar accidentalmente las puntas de los bastones durante su transporte.


Uso

  • La longitud correcta del bastón en terreno llano es aquella en que, una vez empuñado y apoyado en el suelo, nuestro brazo y antebrazo forman entre sí un ángulo de 90° por el codo.

  • En las subidas será conveniente acortar un poco los bastones, mientras que en las bajadas es recomendable alargarlos.

  • Asegurarse de apretar bien los mecanismos de bloqueo; un mecanismo mal apretado puede provocar que se hunda una de las partes telescópicas en el peor momento.

  • En zonas accidentadas y escabrosas es recomendable no usar las dragoneras, de manera que en caso de caída queden libres las manos para podernos agarrar y además evitar que se nos pueda fracturar la muñeca.

  • Las rosetas pequeñas son adecuadas para el barro y piedras sueltas, mientras que las de mayor diámetro están más indicadas para la nieve. En terrenos duros no es necesario su uso.

  • Debe tenerse cuidado de no atascar el regatón entre las piedras ya que al hacer palanca es probable que se rompa o se doble el cuerpo del bastón.


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